Columna personal

Crisis de la Educación Chilena

Respecto de la llamada “crisis de la educación chilena” sabemos que la convicción del Gobierno, se resume en la frase oficial que: "las malas prácticas pedagógicas en el aula son la causa fundamental de los malos resultados de nuestra educación, particularmente la que corresponde al sector municipalizado". Esta conclusión atribuye a los profesores la máxima responsabilidad en tan magros resultados. De este modo se logran dos propósitos: usar al profesor como chivo expiatorio para explicar el fracaso del sistema formal de educación y, eludir el análisis del sistema educativo como un todo, es decir, como un subsistema inserto en el modelo económico, político, social y cultural denominado Neoliberalismo. Se prefiere descontextualizarlo para luego analizarlo como un sistema aislado cuyo fracaso se explica casi exclusivamente por las “malas prácticas docentes” y “deficiente gestión del sistema municipalizado”. Establecida la confusión lógica, se procede a exigir una “educación de calidad para todos”, como si el modelo económico no impusiera diferencias estructurales entre las personas y como si todos los niños, adolescentes y jóvenes estuvieran en las mismas condiciones biológicas, económicas, sociales y culturales para recibir el mismo discurso educativo “de calidad”.

En tal sentido, los profesores que ejercemos en el aula, sabemos que en el proceso enseñanza-aprendizaje influyen múltiples y complejos componentes humanos: profesores, alumnos, familia y directivos, entre otros. Cada uno de ellos es afectado y determinado por el contexto económico, social, político y cultural de una manera particular, haciendo de cada individuo una especificidad irrepetible, no comparable con ningún otro proceso productivo. No es, por tanto, el sistema educativo quien impone las discriminaciones que se derivan de la enorme concentración de la riqueza, sino que es el modelo económico quien impone las diferencias ofreciendo distintas opciones educativas según el ingreso económico de las familias. Los profesores de aula sabemos que a nuestras clases concurre un grupo humano compuesto por individuos con diferentes horizontes de producción y recepción de contenidos educativos y, sabemos también que la calidad de esos horizontes es determinada principalmente por el quintil al que pertenece cada uno de ellos. Sin negar, que en segundo lugar, también influye su particular condición bioquímica y emocional. Por lo tanto, pretender abordar las causas de los malos resultados del proceso enseñanza-aprendizaje negando la influencia de las diferencias sociales en los horizontes de recepción y asimilación de contenidos, equivale a desconocer la realidad más elemental del proceso enseñanza-aprendizaje.

Cualquier intento de análisis científico de la educación debe considerar las categorías básicas que intervienen directa e indirectamente en la configuración de los horizontes de producción (profesores) y recepción (alumnos) de contenidos educativos, de lo contrario sólo se hace ideología y no ciencia. Considerando lo anterior, el presente ensayo se propone enunciar algunas de variables que intervienen directa o indirectamente en el proceso enseñanza-aprendizaje y que no son abordadas por el discurso oficial:

I.- Contexto Sociocultural del Alumno. Los niños y jóvenes que estudian en el sistema educativo formal han aprehendido el repertorio simbólico y valórico -axiológico difundido por los medios de comunicación de masas, mediante: programas juveniles, series infantiles, películas, noticias seleccionadas por un filtro informativo funcional a la ideología dominante, basada en el pragmatismo individualista, la competencia utilitaria, el culto al cuerpo, al vestuario; a la acumulación de bienes materiales en desmedro de los espirituales, culto al placer momentáneo, hedonismo extremo, ausencia de espacios para la ciencia u otra actividad de producción de conocimiento, lo que se manifiesta mediante la exposición de panelistas neófitos abordando temas que requieren de especialistas, exhibición de rostros de farándula opinando sobre aspectos del conocimiento que están lejos de dominar; farandulización de los conflictos de pareja y de las relaciones humanas más profundas; trivialización del sentido de la vida humana, mediante telenovelas superficiales, orientadas por el lucro, mercantilización de toda acción humana; difusión de un pensamiento único centrado en el consumo de bienes suntuarios; reducción del conocimiento a la condición de medio utilitario, para alcanzar bienes materiales, que se transforman en el fin superior de las personas; destrucción de la familia biparental y su reemplazo por la uniparental, centrada en la madre generalmente trabajadora-ausente del hogar, dando vida a las nuevas categorías de padres ausentes e hijos de la JEC; aumento de los índices de divorcio, de nulidades matrimoniales; reestructuración inestable de los roles familiares, mediante la incorporación del “pololo de la mamá”, “del tío” o viceversa; relaciones con los padres determinadas por un acotado o limitado “régimen de visitas” con fines de semana alternados; destrucción de la imagen simbólica del padre en tanto figura de autoridad y control de impulsos. Estos son algunos de los componentes del contexto social y cultural que rodea a los actuales estudiantes chilenos, cada una de esas variables está integrada al horizonte de recepción y producción de textos educativos de los alumnos y alumnas del sistema educativo formal. Se deja constancia que los mejores resultados logrados por el sistema educativo particular, lo son solamente en comparación con el sistema municipalizado chileno, porque comparados ellos con los resultados de los otros países del continente, ocupan los últimos lugares.

II.-Contexto Económico del Alumno. Sistema Económico Neoliberal, basado en una descontrolada concentración de la riqueza provocando aumento sistemático de la pobreza (Encuesta CASEN difundida en 2010) profundizando cada vez más las desigualdades en:

  • El acceso a las tecnologías (computadores, filmadoras, equipos musicales, redes informáticas, juegos didácticos, datas, microscopios, etc.),
  • En el acceso a los espacios habitacionales (casas básicas de 36 mts. Cuadrados, sin espacios suficientemente ventilados e iluminados, calidad y comodidad de los muebles, coloridos de paredes, ropa de cama, calidad de los colchones en que descansan. Etc, versus mansiones o casas sobre los cien metros cuadrados de los alumnos de quintiles más altos),
  • En el acceso a la alimentación ( dietas altas en carbohidratos, comidas chatarras sin verduras y bajas en proteínas, para los quintiles más bajos),
  • En el acceso a los niveles instruccionales de los padres: nivel léxico, registro y normas de habla, esquemas sintácticos y lógico argumentativo, (Hijos de profesionales v/s hijos de obreros)
  • En el acceso a la salud, visita a especialistas, tratamiento de enfermedades, fármacos del “formulario Nacional” o los debidamente sintetizados, con mayores costos (Fonasa, isapres particulares, indigentes, clínicas, policlínicos municipalizados ),
  • En el acceso a la atención odontológica (pérdida de piezas dentales, defectos en las arcadas, dientes montados, dolores provocados por caries, enfermedades a las encías, etc. Afectando lo anterior al desarrollo de la personalidad y la autoestima, disminuyendo los índices motivacionales de los alumnos.)
  • En el acceso al vestuario y calzado, provocando en los adolescentes, resentimientos que dañan su autoestima y reducen su motivación al sentirse discriminados. Diferencias socioeconómicas conducentes a cuadros depresivos y de angustia que dañan la salud mental y el desarrollo intelectual de los alumnos pertenecientes a los quintiles más empobrecidos.

III.-Contexto Social, Económico y Administrativo del Profesor. Los profesores comparten con los alumnos todas las determinaciones anteriores y agregan otras, tales como: discriminación en los sueldos respecto de otras profesiones, con consecuencias igualmente destructivas para su autoestima, como dificultades para financiar los estudios superiores de sus hijos (as); exceso de horas de trabajo, un alto porcentaje llega a trabajar en tres jornadas por necesidades económicas de educación, vestuario, salud y alimentación de sus hijos; exceso de horas aula, sin horario destinado a la investigación, corrección de pruebas, preparación de guías y otros instrumentos didácticos (90 minutos para preparar 44 horas de clases); carentes de financiamiento para postgrados sean magíster o doctorados, reducidos a cursillos sin peso académico, sin una carrera docente que incentive su calificación profesional; con hondos sentimientos de frustración profesional, convencidos del error de haber escogido una carrera cuyo ejercicio no renta para vivir y que es permanentemente descalificada en forma pública a través de los medios de comunicación; con una cada vez más precaria estabilidad laboral; expuesto al cuestionamiento público-popular sin base científica, sin análisis global del proceso enseñanza-aprendizaje; con un gremio orgánicamente debilitado por la heterogeneidad en los procesos de profesionalización de sus integrantes: algunos provenientes de cursos rápidos, de regularizaciones de título a distancia, personas que ejercen como “Habilitados”, simplemente con un permiso especial de las oficinas comunales del MINEDUC, personas que no son profesionales, pero que ejercen como tales, porque a los analistas oficiales se les ocurrió que cualquier persona está preparada para “hacer clases”, así se falta el respeto más básico al proceso educativo formal que tiene lugar en el aula; profesionales de todos los ámbitos de la actividad del conocimiento opinando y pontificando sobre el proceso enseñanza-aprendizaje; la sociedad en su conjunto arrogándose la autoridad para opinar con “solvencia” técnica sobre la educación; desconociendo los estatutos más básicos del proceso enseñanza-aprendizaje, todos los ciudadanos se creen habilitados para hacer clases, como si cualquiera pudiera hacer un balance contable, un informe de resistencia de materiales, una endodoncia o una auditoría externa, pareciera que mientras mayor es la ignorancia sobre el tema, mayor es la autoridad que sienten para opinar sobre él.

Paralelamente, como propaganda política se difunde la convicción que “la educación es el único camino para superar la pobreza”, olvidando que el empobrecimiento social impuesto por el Sistema Económico Neoliberal, tiene consecuencias fatales para los más pobres, porque su deficiente alimentación ha dañado para siempre sus bases biológicas del conocimiento, empobreciendo el horizonte de recepción del contenido educativo, sobre todo en los quintiles más bajos. En consecuencia, por más que se cualifique el discurso educativo, esos sectores sociales ya están condenados a servir como mano de obra barata, para aumentar la concentración de la riqueza en manos de los mismos patrones que se declaran preocupados por la educación de los más pobres. Como si hasta allí la burla no fuera suficiente, proponen “privatizar” todo el sistema educativo, como si el daño irreversible en las bases biológicas del conocimiento y la discriminación en el acceso a los servicios básicos y tecnológicos, se superara privatizando las escuelas y liceos municipalizados. Identificar a los profesores como únicos o máximos culpables de los malos resultados de la educación, es políticamente más rentable que admitir el fracaso de la aplicación del modelo económico Neoliberal al sistema educativo nacional.

Hablamos de un fracaso nacional del sistema educativo formal expuesto a las leyes del mercado, porque el modelo de semáforos difundido este año por el Ministerio de Educación, sólo es válido al interior del país, pues los máximos resultados obtenidos por los “prestigiosos colegios particulares chilenos” corresponden a los más bajos del continente, incluso peores que los obtenidos por los particulares de Haití. Entonces, para que la verdad sea completa y no una mentirosa parcialidad propagandística, sería bueno que el Ministerio ampliara el semáforo a todo el continente, de ese modo los padres y apoderados, de colegios exclusivos del país, podrían matricular a sus hijos en otros países, evitando los pésimos resultados del sistema educativo particular chileno.

En resumen, parte de la solución al problema estructural de la educación chilena sería: rescatar el sistema educativo municipal de las leyes mercantiles, asegurando su financiamiento mediante un sistema estatal de subvención; frenar el libertinaje económico, mediante un nuevo sistema de impuesto a la concentración de la riqueza; para redistribuirla del siguiente modo; aumentar los actuales 35 metros cuadrados de las casas básicas a 70 metros(considerando la cantidad de hijos); mejorar la superficie y calidad de las ventanas, para aumentar la iluminación y ventilación de las casa; que la cantidad de habitaciones sea proporcional a la cantidad de hijos de la familia postulante a la vivienda; aumentar al doble las áreas de esparcimiento, triplicar las canchas deportivas en las poblaciones populares, crear sistemas de incentivo al deporte en los sectores populares, creación de clubes deportivos en alianza con las organizaciones sociales, promover campeonatos infantiles y juveniles en coordinación con juntas vecinales y juveniles, replantear completamente los esquemas urbanísticos sobre todo en comunas populares; aumentar a cinco las horas de educación física en los colegios básicos y medios; subvencionar programas educativos permanentes en la televisión, a lo menos dos horas diarias; subir los registros de habla de los actuales animadores de los medios de comunicación; difundir el conocimiento y no farandulizar la vida; centuplicar (no exagero) los recursos de asistencia médica, sicológica y odontológica en los colegios, liceos y escuelas; disminuir las hora aula en las tardes y reemplazarlas por talleres de esparcimiento e investigación, estas actividades deben estar sometidas a nuevos modelos de evaluación; aumentar las horas de permanencia de los padres en el hogar, aportes del empleador; cuadriplicar los bonos para los hijos en edad escolar, mejorar la calidad de los actuales profesores, mediante cursos inserto en sus cargas horarias y de calidad acreditada; incentivar la investigación docente, mediante la creación de los consejos de profesores estrictamente técnicos, con horario inserto en la carga horaria de cada profesor, crear la carrera funcionaria, exigir que los académicos de las universidades tengan investigaciones reconocidas a nivel mundial y experiencia a lo menos de diez años en liceos o escuelas, para evitar la teorización de la actividad académica formadora de nuevos profesores, evitar la comercialización de los perfeccionamientos docentes, disminuir a 30 la cantidad máxima de alumnos por curso; disminuir al 50% las actuales horas aula de cada profesor y destinar las otras a investigación y preparación de clases; crear sistemas de ayudantía con alumnos de pedagogía, entre otras transformaciones. Los caminos parciales, que presentan soluciones que no responden al problema global de quienes intervienen en tan complejo proceso, no son más que la -crónica de otro fracaso anunciado-.

Comentarios

Comentario: 

Señor Gaete:estoy completamente de acuerdo con el analicis que ud. hace referente a la Educacion,lo que me llama la atencion es que en ningun momento considerò la lavor que hacemos (Los Asistentes de la Educacion),Nosotros si que estamos discriminados,lamento decirle,que Gracias a los profesores nosotros nos quedamos fuera del estatuto.y hoy somos territorio de nadie,y mi punto de vista es que somos un apoyo importante a la lavor Educativa y que tenemos muchas cosas que decir respecto a esto.
agradecida de su refleccion la que comparto y mientras exista el tal llamado» NEOLIBERALISMO».seguiremos dando palos de ciego.

Comentario: 

Gloria Mitchell. Por favor estas relacionada con la educación y escribes LAVOR, creo que confundiste con LAVAR, linda esta palabra se escribe con B de BRUTA.

Comentario: 

Lo que verdaderamente sucede en nuestras aulas es el resultado de la copia de sistemas obsoletos en otros países; pero como tenemos el record de piratería, copiamos este sistema tal como fue aplicado y fracasó; pero no lo adaptamos a nuestras verdaderas necesidades, además, el Sistema Económico Neoliberal, basado en «la sana competencia», destruye las verdaderas virtudes de quienes tienen la responsabilidad del proceso educativo, transformando la educación en un verdadero campo de batalla, en el cual el perdedor es desplazado e ironizado por decir lo menos.
Además, debemos tener en cuenta los múltiples beneficios que se contemplan para el alumno, los cuales van en perjuicio físico, social y psicológico para quienes educan; incluso son amenazados de muerte, heridos y estigmatizados por sus propios educandos, sin considerar las agresiones físicas a que se exponen por los progenitores de los alumnos problemas; todo esto, en virtud a la buena convivencia y cumplimiento a decretos y/o disposiciones emanadas desde el escalón superior (ministerios y/o municipalidades).
Mejorar la educación es un tema prioritario en nuestra nación, pero firmemente debemos priorizar las verdaderas necesidades del estracto social hacia el cual va dirigido, además, debería considerarse la psicología de enseñanza en el cual los educadores tienen una gran responsabilidad, para aclarar el concepto, debemos pensar en una capacitación normalista para ellos; no, como en estos momentos en la mayoría de los colegios, los profesores se limitan a entregar hojas resumen, pautas de materia y cuestionarios que deberán ser desarrollados por los alumnos; la explicación a la materia es muy limitada y por ende no es comprendida a cabalidad por el educando; en este aspecto no culpemos a los apoderados esta es una responsabilidad total del educador y no de los padres; en este contexto el educador debiera ser más profesional y querer su trabajo y alumnos.
Dejemos de lado las odiosidades, el resultado de las diferentes protestas estudiantiles es menester de la enseñanza exhaustiva realizada por los educadores; se les enseñó a protestar en tiempos de antaño y ahora se ven los resultados de las materias enseñadas, «BUENAS PROTESTAS», eso no es educación, eso es caos para la nación.
Po último, seamos consecuente con lo que se deduce, analiza y prioriza: somos educadores o trabajadores, en este aspecto a pesar de que es simbiótico, la diferencia está en que el educador es un padre/madre del alumno, es quien soluciona y aclara dudas personales y ayuda al entendimiento del entorno socio-cultural en el cual se encuentra inserto.
En todo caso, no podemos exigirle en demasía a nuestros educadores, debido a que la actividad que desarrollan en agotadora y exiguamente remunerada; en cuanto a la familia, si los padres no pueden con 1 a 4 hijos controlar; el educador ¿Podrá controlar a 45 en aulas?.
Para aumentar sus ingresos los educadores concurren a dos o más colegios a desarrollar sus actividades docentes, eso debiéramos solucionarlo y dar una estabilidad económica adecuada para que sus labores profesionales sean desarrolladas sólo en un determinado colegio, con ello se aumenta la eficiencia educativa y se amplía la profundidad en la educación, posteriormente buenos profesionales amplían la característica de una nación pujante y luchadora.
«Debemos ser conscientes que aún, a pesar de las promesas, la deuda histórica no ha sido cancelada a los profesores, además, algunos sólo recibieron $30.000  de pago en bono SAE, una cantidad irrisoria porque los dineros no alcanzaron.

Comentario: 

Sr. Gaete,

En las Reflexiones del Bicentenario hago alución de como las situaciones de los maestros no han mejorado en cien años. Aprovecho de saludarlos en su proximo día y, darles el apoyo y fuerzas que merecen.

Dice:
«En cuanto a los profesores del centenario, su trato, malas condiciones laborales y poco reconocimiento de su labor, los colocaba en el grupo de los descontentos. Sus míseras rentas, no estaban a la altura del auge económico del salitre, las remuneraciones de normalistas y pedagogos en el norte salitrero en donde eran mejor pagados ganaban 90 pesos, dos o tres veces menos que un trabajador de la pampa y hasta cuatro veces menos que un artesano calificado. Carlos Pezoa Véliz escribe “unos infelices que ganan cincuenta pesos mensuales por enseñar a los pobres la resignación, la esclavitud y la mentira…”, también muchos maestros a través de artículos dirigido a la prensa manifiestan sus miserias y descontentos contra los gobernantes. Esto, no está nada de apartado con el profesorado de hoy, sobre todo los municipales y, no podemos desentendernos que el cobre, lo que es la gran minería, representa el salitre de ayer y el sueldo de sus trabajadores es un referente para los demás asalariados del país».

Comentario: 

Fe de errata.
El comentario enviado anteriormente Reflexiones del Bicentenario, es la opinión de Clenardo, integrante del «Pehuen Espacio Cultural y de Las Artes»

Comentario: 

Sr. Gaete
Permítame criticar algunos criterios enunciados en sus análisis:
Contexto Económico del Alumno
• El acceso a las tecnologías (computadores, filmadoras, equipos musicales, redes informáticas, juegos didácticos, datas, microscopios, etc.),
1. Este criterio no es preponderante en la opción de surgir por parte del alumno, en estos momentos muchos de nosotros, actualmente profesionales, tuvimos carencias notorias, pero a pesar de ello seguimos adelante y conseguimos conquistar nuestras propias ideas fundamentadas en el espíritu y el verdadero amor paternal. “No culpemos a la tecnología, eso es vanal, sólo se utiliza para dar crédito a potestades que denigran a la verdadera humanidad, la cual es utilizada en bien de la tecnología, y, no la tecnología en bien de la humanidad.
• En el acceso a los espacios habitacionales (casas básicas de 36 mts. Cuadrados, sin espacios suficientemente ventilados e iluminados, calidad y comodidad de los muebles, coloridos de paredes, ropa de cama, calidad de los colchones en que descansan. Etc, versus mansiones o casas sobre los cien metros cuadrados de los alumnos de quintiles más altos),
1. Que me dice usted de la infraestructura de años atrás, acaso eran superiores en dimensiones, calidad y comodidad de los muebles, etc., esto que dice sólo es un resentimiento social que impregna la odiosidad entre la humanidad o mejor dicho los seres plenos y altruistas; esta aseveración no posee un verdadero asidero a la intención de mejorar la educación; muy por el contrario, es necesario e imprescindible cambiar la mentalidad de la humanidad, ello conlleva a una convivencia armónica, espiritualista y benefactora; considerando que lo material no es una prioridad para el ser humano que desee surgir, lo más útil es el pensamiento, deseos y ansias de.surgir y salir de su verdadero calvario como usted lo dice, no olvide que no es beneficioso darle de comer a un necesitado, es preferible darle las herramientas para que pueda producir sus alimentos.
• En el acceso a la alimentación ( dietas altas en carbohidratos, comidas chatarras sin verduras y bajas en proteínas, para los quintiles más bajos),
1. Insisto, no critiquemos este aspecto nutricional, lo que sucede es que la mayoría de los padres encontramos más beneficios adquirir este tipo de alimentación, de esta manera nos ahorramos el tiempo en cocinar para poder tener un descanso más amplio, recuerde que como se dice en la economía neoliberal, ellos se encuentran insertos en el proceso de ganar y ganar más para adquirir los elementos enunciados por usted en los puntos anteriores; siendo esto un gran aliciente para que los hijos se críen solos en la mayoría de los casos sin un verdadero amor de padres,……
• En el acceso a los niveles instruccionales de los padres: nivel léxico, registro y normas de habla, esquemas sintácticos y lógico argumentativo, (Hijos de profesionales v/s hijos de obreros)
1. Sigues insistiendo en la odiosidad hacia las clases sociales, esto no es preponderante si tú te esmeras en surgir, recuerda que antiguamente nuestros padres eran analfabetos y proveían al país de profesionales excelentemente reconocidos y solicitados en una gran parte del mundo, la única diferencia entre hijo de rico y el hijo de pobre; es el sentimiento de poder y la humildad; recuerda que la humildad no es debilidad, muy por el contrario es una característica del verdadero poder en la razón, en la profesión, en la calidad humana y entre otros el profundo amor hacia sus congéneres, recuerda que la empatía es un sentimiento tan profundo que enorgullese al verdadero ser.
• En el acceso a la salud, visita a especialistas, tratamiento de enfermedades, fármacos del “formulario Nacional” o los debidamente sintetizados, con mayores costos (Fonasa, isapres particulares, indigentes, clínicas, policlínicos municipalizados ),
1. En este aspecto podría decirse que tienes algo de razón, pero ten en cuenta que antiguamente la mayoría de los profesionales de la salud eran hijos de aquellas familias más necesitadas, por ende la empatía hacia sus pares era enorme, además, lo material se dejaba de lado en pos de la verdadera razón de su profesión, sin contar con el juramento profesado para ejercerla. Hoy en día, el profesional de la salud es un ente creador de dinero, ellos se dedican a almacenar y no a sanar, esto no es en algunos casos, es en un 90% de la totalidad, porque se han dejado influenciar por el materialismo mundano ejercido por la presión de la sociedad, aspecto que tú sigues engendrando con tus dichos, ahora debemos crear un mundo más saludable para todos, eso quiere decir, con más amor, altruismo y esperanza para aquellos que la necesitan y hacer realidad sus verdaderos sueños de salud individual como familiar, para ello es estado debe ejercer un control pleno de humanidad y amor.
• En el acceso a la atención odontológica (pérdida de piezas dentales, defectos en las arcadas, dientes montados, dolores provocados por caries, enfermedades a las encías, etc. Afectando lo anterior al desarrollo de la personalidad y la autoestima, disminuyendo los índices motivacionales de los alumnos.)
• En el acceso al vestuario y calzado, provocando en los adolescentes, resentimientos que dañan su autoestima y reducen su motivación al sentirse discriminados. Diferencias socioeconómicas conducentes a cuadros depresivos y de angustia que dañan la salud mental y el desarrollo intelectual de los alumnos pertenecientes a los quintiles más empobrecidos.
1. Sigo insistiendo, antiguamente andábamos sin zapato hasta la edad de 20 años, pues nuestro padres no poseían la capacidad de comprarnos zapatos a todos, esto quedaba relegado hacia algunos de los hermanos, incluso la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, sólo daba una tenida con un par de zapatos al año, tenía que durarte el período, ten en cuenta que los zapatos eran de plásticos, imagina el verano yendo a clases y el invierno con lluvias; a pesar de todo, nada dañó la personalidad, autoestima, desarrollo personal, además, nadie se estresaba como en estos tiempos en los cuales predomina el materialismo y la concuspincencia terrenal.

Sin otro particular, sin deseos de causar daño, sólo me interesa clarificar aspectos cualitativos y cuantitativos de la realidad nacional y lo que se divulga en pos de la educación

Comentario: 

Sr. Cortés:

Valoro su opinión porque evidencia vuestra preocupación por estos temas tan cruciales para el desarrollo humano, antes de presentarle me réplica, debo dejar constancia que expresa usted juicios de valor, que apuntan a la dimensión personal del autor de las ideas de aquel ensayo:”resentimiento social”, entre otros. Me interesa el debate de ideas y no la confrontación de juicios personales, a ello me dedicaré en las siguiente líneas.

Señor Cortés, al ordenar sus valiosas críticas, descubro dos ejes argumentativos: argumentación por el pasado y argumentación por la supremacía de lo espiritual por sobre lo material.

Respecto de la primera línea argumentativa me fundo en las siguientes bases: cada época tiene sus propios presupuestos epistemológicos, esto quiere decir que en cada época se enseña, se aprende, se investiga, se produce y asimila conocimiento de una manera diferente, se les llama períodos históricos: antigüedad clásica, medioevo, renacimiento, barroco, neoclasicismo, romanticismo, realismo, vanguardismos, etc. Sin embargo, estos cambios en la cosmogonía o paradigma gnoseológico del hombre, no se dan en el aire, sino que son un correlato de los cambios en las formas de producir el material de vida, es decir, responden a los cambios en la base económica del período. En este contexto, recuerde usted que a partir de los `70 se impone un patrón de acumulación denominado libre mercado, que es la agudización del liberalismo en que usted se formó como profesional y, cuyas bondades en términos de modelo familiar y repertorio axiológico, usa usted, como base de su crítica a la relación que establezco en mi ensayo, entre calidad de los recursos de aprendizaje y resultados de los aprendizajes. Usted afirma que no existe tal relación (que sólo es un invento de mi “supuesto” resentimiento social) porque antes de este período histórico no existía ese desarrollo tecnológico de los recursos de aprendizaje y los resultados de este proceso eran buenos. Claro que eran buenos, Sr. Cortés, pero para las exigencias de ese período, es decir para los presupuestos epistemológicos de su época o período histórico que le correspondió vivir, en el cual se producía con otros medios y, por lo tanto con otros conocimientos. Por lo tanto no es posible contra argumentar por la comparación de períodos, negando las enormes diferencias que los definen como tales. Aún así los hijos de los más pobres estaban igualmente condenados a ir a las escuelas agrícolas o industriales, porque en los liceos humanistas y colegios particulares de la época, estudiaban quienes tenían más posibilidades económicas para seguir carreras universitarias que eran más rentables que las técnicas.

Respecto de su segunda línea contra argumentativa, partiré señalando que las diferencias sociales históricas son realidades derivadas de la aplicación de modelos económicos basados en la concentración de la riqueza y, no engendros inventados por el “resentimiento social”, que es otra consecuencia sicoemocional de la misma discriminación económica. La familia que disfrutamos los nacidos antes del ´70 estaba construida sobre una estructura económica que necesitaba mano de obra varonil, con más fuerza física para desarrollar un trabajo (campesino, de construcción, etc.) sin la maquinaria que se logró desarrollar en el período económico actual(Neoliberalismo), en el cual la fuerza humana es cada vez más innecesaria. Por lo tanto, Sr. Cortés, nuestras familias paternas se fundaron en repertorios axiológicos concordantes con esa forma de producir los bienes de consumo, en cuyo proceso la fuerza de nuestros padres obreros era fundamental. Sin embargo, la maquinización de los sistemas productivos a partir de los ´70, abrieron más posibilidades de trabajo a la mujer y allí se produjo el descalabro con la familia, cuestión en la que concordamos plenamente, pero negar la relación de determinación entre los contextos económicos y las formas de aprender; negar las relación entre los modos de producción que definen los períodos históricos y los diferentes recursos de aprendizaje que cada período reclama por su especificidad, es algo que no puedo compartir con usted. Compartirlo sería volver a las ideas platónicas ya superadas por su propio discípulo Aristóteles o, en el mejor de los casos volver al positivismo del siglo XVIII, convencido que la razón (las ideas)es el camino recto e infalible hacia la verdad: respeto su idealismo positivista, pero no puedo compartirlo.

En consecuencia, infiero que su segunda línea contra argumentativa, dimana de su misma estructura cognitiva o paradigma ideológico “idealista”:(las ideas por sobre la materia) y; ”positivista”: la razón como método infalible para acceder a la verdad sobreponiéndose a las limitaciones concretas del contexto, para alcanzar así, las fórmulas correctas del recto vivir. El espíritu no es una dimensión que la ciencia reconozca como independiente del organismo físico del hombre. Al respecto le recuerdo a Franz Fanón, Siquiatra argelino: “…/en el campo del pensamiento el hombre puede pretender ser el cerebro del mundo, pero en la vida concreta, donde cada intervención afecta al ser síquico y al ser físico, es el MUNDO el cerebro del Hombre.”

Queda abierto el debate Sr. Cortés, vuelvo a agradecer sus críticas y esta grata oportunidad que me concede para debatir a tan buen nivel. Atentamente, José Manuel Gaete Iglesias. Profesor de Castellano en Enseñanza Media.

Comentario: 

Sr. Gaete:
Cómo es posible de mejorar la educación de nuesttro país, disminuir la pobreza, cuando profesores como usted, en vez de estay trabajando con los alumnos, están escribiendo en esta página. ¿O usted no tiene horario con alumnos a las 9.04 horas, momento en el cual usted escribió el 29 de septiembre?
Taty

Comentario: 

Sra. Cifuentes.
Que lamentable lo que ocurre en nuestro país frente a los profesores, esa idea fija y compulsiva por culpar al profesor de la vieja discriminación económica, que ofrece grandes oportunidades a unos pocos y muy pocas a otros, que son los que más trabajan. Su comentario no apunta a ninguna de mis ideas, sólo busca emporcar mi análisis, sra. Cifuentes mi Ensayo fue escrito hace mucho tiempo y, el sábabo 25 de septiembre, mediante mi correo electrónico, solicité al administrador de este diario electrónico publicarlo, petición que él me concedió el día miércoles 29 a la hora que usted señala, su encerrona es demasiado candorosa y tan débil que ya está pulverizada por los hechos. Durante días pensé que su correo no merecía mi respuesta, pero soy profesor y debo enseñar más allá de la experiencia de mis alumnos y también lo hago, más allá de mis horarios. Le saluda José Gaete.

Comentario: 

Estimada Taty: para aclarar tu fatuo comentario……primero, entre las pocas conquistas que los profesores han ganado en sus batallas en las calles, están las horas de libre disposición y también las de planificación……. en las que uno no está directamente con alumnos. Conociendo al colega, seguro demoró días en investigar, redactar, revisar el extenso documento, que para subirlo solo demoró unos segundos…..menos si un colega ducho en tecnología te colabora. ¡Qué lata que pienses que los profes somos esclavos! Pensamos, y opinamos, porque colegas como Gaete reflexionan„„„por mí, por usted, por los profesores en general, por nuestros niños……..yo lo leo muy tarde, pero qué pena por usted…..que cree que un documento así se escribe en un corto tiempo…….veo tristemente que es producto precisamente de lo que trata el texto„„„,con usted el gobierno y la política de todos los gobiernos lo logró……no piensa más allá de lo evidente….qué pena por usted

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