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patricio escobar
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COMPROMISOS versus PILDORA....

Estimados Amigos; voy a tocar un tema un poco complejó, porque invita a intervenir en la dinámica discusión sobre los reales resultados de un Tribunal Constitucional, compuesto en su mayoría por hombres y, entregan resoluciones para mujeres. Esto para mí, ya es confuso. Lo más práctico de esta situación científica, sean precisamente los especialistas médicos los que deberían entregar detalles claros y trasparentes sobre este caso en particular. Existe un gran número de especialistas que están en contra del «fallo» que determina «la no entrega de la píldora en los consultorios y hospitales públicos», en forma gratis para las mujeres que la necesitan, donde en su mayoría, son gente de escasa posibilidades individuales de adquirir este «medicamento» en las farmacias…

También existen otro tipo de especialistas que opinan todo lo contrario. Lamentablemente la discusión de fondo, a mi juicio no se a tenido la madures necesaria para entrar de lleno al tema. Personalmente estoy a favor que la famosa «píldora» se entregue a la gente en forma gratuita y sin mayores complicaciones. Existen en el mercado un montón de estos farmacos que cumplen la misma función que la «píldora». También por Internet; se pueden adquirir sin ninguna dificultad, pero para estos últimos casos, se requiere cancelar estos productos y, en la mayoría de nuestras mujeres no tienen el dinero para ello. Por esa razón, estoy en contra de la restricción de la «píldora», porque deja a una gran mayoría de nuestras mujeres sin posibilidad de acceso a ella.

Pero pretendo ir más a fondo de está problematica. Los chilenos valoramos el matrimonio. De acuerdo con las estadísticas se trata de la institución que más consideramos. Y con toda razón, ella es la llamada a forjar la personalidad del ser humano. Sin los valores que constituyen auténticamente una persona, vana es la apariencia y las dotes físicas, también es vana su fortuna y las capacidades intelectuales. De nada vale todo esto, si el que ha de manejar todo, «no vale nada».

Y resulta, que la familia esta en «crisis». ¿?Quién lo duda?. Las estadísticas también nos dice que en Chile la mayor parte de los niños nace fuera de un matrimonio regular. Que la tercera parte de las jóvenes uniones conyugales, sean uniones de hecho. En los últimas décadas, los matrimonios formales han caído 40%, aproximadamente y, las separaciones aumentando en forma vertiginosamente. Llega a ser verdad un concepto en Chile, que los segundos matrimonios son más estables que los primeros; que la figura de la madre soltera y, el hijo sin padre conocido se multiplica.

Alguien conocido me explicaba que tres factores constituyen un auténtico matrimonio: el sexo, el amor y el compromiso. Lo primero me decía; implica no sólo el atractivo físico entre dos personas, sino la atracción sicológica. El amor conyugal debe trascender el «eros» y llegar a ser «oblativo», o ágape en términos evangélicos. El amor erótico busca su propia satisfacción, en circunstancias que el oblativo prefiere la satisfacción y la felicidad del ser amado. Sí éste último no se da en un matrimonio, se reducirá a la convivencias de dos egoísmos.

Aquí hay que hacer una distinción. Distinto del amor es el enamoramiento. Éste es un fuerte atractivo que arrebata la sensibilidad e incluso, la razón, que se gasta de forma natural en un plazo relativamente breve. Tendría que ceder ante un verdadero amor, el que ha de incluir una auténtica voluntad oblativa. Al no suceder este amor oblativo, muchos matrimonios se deshacen. El amor deriva en compromiso que anuda la unión con el ser amado. La naturaleza de este acuerdo no es la de un simple contrato. Crea derechos y deberes mutuos que son de carácter exclusivo, indisolubles, propios de la vida conyugal.

Existe, por lo tanto, un proceso de maduración y evolución natural del sexo al amor y del amor al compromiso. Del bloqueo en este proceso surgen las perturbaciones y las desviaciones que sufren muchos jovenes. Puede darse sexo sin amor. De ahí los embarazos no deseados y los abortos, las madres solteras y sus hijos, quedan fuera de la pervensión del sentido mismo de la sexualidad al llevarla hacia un egoísmo narcisista. Un amor sin compromiso preside las uniones de hecho que, como hemos dicho, abundan en nuestro país. En su gran mayoría, son uniones inestables, de no ser que se consoliden legalizándose por la vía evangelica o civil. Estas separaciones sin mayores compromisos, suelen ser tan traumáticas para ellos y sus hijos. El amor mismo quedará inmaduro, frágil, sin superar tal vez una fase de enamoramiento, mientras no lleve a un compromiso al menos personal.

Creo personalmente que no será tarea fácil ni breve, crear las condiciones para que una nueva generación de personas pueda surgir con formación y capacidad en lo que respecta al sexo, al amor y al compromiso. En particular, porque estas condiciones se forjan dentro de la familia y estamos en el círculo vicioso de familias afectadas por las mismas falencias que tendrían que remediar. Una de las razones a mi juicio en mejorar, es que la reforma educacional que se encuentra en el Congreso, deberá suplir los déficit que hoy enfrentan las familias en nuestro país.

Y ese es el tema de fondo que debemos todos debatir, no basta con entregar más «píldoras y condones a nuestros jóvenes». Debemos generar en nuestros jóvenes la importancia que tiene el sexo, el amor y el compromiso que se tiene con nuestra sociedad en formar familias no de hecho, sino con derechos….

La libertad es un derecho de todos…..pero también implica razones y compromisos…..

patricio escobar

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