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Recuerdos de un ovallino de corazón

Fresco tengo en la memoria cuando chapoteaba en el río, sector Los Peñones. Tenía 10 años y mi tía viajaba desde Santiago todos los años y nos llevaba todos los días por esos lados. Eran mis mejores días, muy divertido, ya que todos los años cambiaba el cauce debido a las lluvias del invierno y nos encontrábamos con pozas nuevas. Eso duró hasta los 14 ó 15 años cuando ya era un joven que me interesaba andar pinchando y me paraba en la esquina con mis vecinos a ver a las niñas que llegaban al carrusel que se colocaba en la población Limarí, frente a la carnicería La Solitaria. En esos momentos no tenía más importancia que la de un día cualquiera, pero la distancia y el tiempo me producen nostalgia y cobra plena emoción recordar.

El Walo, el Pato, el Lucho, el Cabezón… amigos que aún recuerdo y que me instan a algún día reunirlos y darles un abrazo. Al crecer junto a ellos nuestros ojos apuntaban hacia el centro.,Cómo olvidar los eternos viajes por la costanera (carretera) desde “la Limarí” un viernes o sábado en la noche para llegar a la plaza en verano y encontrarnos la challa, aún me pregunto que sentido tenía dar vueltas como caballo y tirarse papel en la cara a cada rato, ojalá no fueras con la boca abierta si no la vergüenza era tremenda.

Que inocente era encontrarte con una niña linda y tratar de conquistarla, con el tiempo se ve realmente ridículo, pero en su momento era entretenido y todo un desafío.

El tiempo pasó y y comenzaron los bailes y el club de leones era lo TOP, de la clase media por supuesto, como no recordar esos bailes donde repentinamente sonaba por los parlantes “CONCIEEERTO”… “CAROOOLINA”, era increíble, los DJs viajaban a santiago a grabar la música de la radio para colocarla en las discotecas. En ese tiempo era genial, ahora no se como lo llamaríamos, pero da lo mismo, fue un tiempo lindo vivido y carreteado, un tiempo en que por los parlantes sonaba MAAAPSSAA, que loco, era la marca del DJ que significaba MOVIMIENTO ANTIPOLOLEOS SOLO ATRAQUES, apuesto a que muy pocos saben eso. De ahí pasamos a las discos con Mandrake, en ese tiempo el DJ Top que rotaba entre el LEO y los Bomberos, armaba y desarmaba equipos todos los fines de semana. Para mi fue una buena experiencia haber estado en su grupo un par de meses y vivir todo eso, era entretenido estar en la tarima y entrar gratis a todas las fiestas, lástima que eran hasta las 2:00 solamente uno siempre quedaba con ganas de más.

Tengo que reconocer que los años de Liceo en el A-9 fueron entretenidos, y viví muchas experiencias para contar a mis nietos. Los aniversarios eran lo mejor del año: una semana de desorden, pocas clases, concursos, pérdida de tiempo, la infaltable velada bufa y terminar la semana con la fiesta. Cómo olvidar ese zoológico de profesores desde un perro hasta una mosca, pasando por una gallina hasta llegar a una mona y un mono, hasta un cuchillo había y un quijote… La típica robada de campana en el aniversario, las almohadillas saliendo por la ventana, la vergüenza del que quedaba al centro del patio y todo el alumnado silvando, eso es único de OVALLE, como olvidar esos viernes y sábado en la noche sentados en el recordado MURO (Q.E.P.D), eso era digno de análisis social, parecía que esos ladrillos tuvieran imán, todos buscaban sentarse ahí, era como un símbolo de clase, a veces era imposible encontrar un espacio e incluso había gente parada esperando por él, que recuerdos, quien no fue a tomar al Quijote o al Bristol, quien no compró en La Farmacia o donde Julín para algún carrete en el río, lindos recuerdos.

Toda ciudad tiene amor al deporte, nosotros no somos la excepción, Deportes Ovallito nos ha hecho sufrir siempre, no sería lo mismo no estar en segunda, lo emocionante es subir y bajar entre segunda y tercera, siempre nos recuperamos. Cómo olvidar a los viejos estandartes como Dubó, Adolfo Cortés, al Guachala, José Contuliano a Lucho Durán, que parece que usaba guantes sin dedos, a la siempre promesa del flaco Carlos, los hermanos Gómez, siempre presentes, Manuel Herrera, el Guagua, Pedro Rubio, el Luisín Díaz, Sotito el arquero, el piro Valenzuela, Wilfredo Cabrera, los hermanos Rivera, Payacán, ya en tercera, Olmos, Canito Zepeda, El Pata, y tantos otros que pasaron por esos pastos, imposible no haber ido a un partido de Ovallito, cuantos fuimos a las cadetes en la higuera, era mas lo que caminábamos que lo que entrenábamos, que será del fiel Kiko Rojas, siempre el entrenador emergencia de CD Ovalle, cuantos proyectos de futbolistas quedaron en el camino que será de ellos ahora.

Hay tantas cosas y detalles clásicos de la ciudad que recordar, que uno podría escribir un libro, el Tosty al salir del Liceo, las guerras con el Poli, la despedida de los cuartos contra el alumnado en la plaza a fin de año, el grupo Xingú donde tocaba el portero del liceo, el antiguo cine Cervantes donde se veían 3 hasta 4 películas por la misma plata y entre películas entraban los inspectores a sacar alumnos del liceo, cuando pagábamos 5 pesos por la micro escolar, el cocktail de uva que nos dimos todos por el caso de la uva en EE.UU., los trabajos de fin de año en los parronales, Coscacho Morales, los Massai, el partido de Ovalle-Serena en el estadio Willy Gonzáles donde casi subimos a primera pero Pititore Cabrera nos clavó dos goles y nos dejó en segunda, el Oasis, los juegos Gemini y Delta 21, el Cendyr y tantos otros.

Un recuerdo muy presente el cuál siempre cuento a mis amigos, es el de la radio “Javiera Carrera”, en mi tiempo logró ser un hito con su programa a las 9:00 y su conductor Sergio Parra, era genial, era el único programa radial que tocaba música en inglés en Ovalle, solo una hora y la marcaba con el sonido de una “GOTA”, para que no la copiaran, todo el mundo llamaba y daba mensajes, era escuchada por todos los jóvenes de los liceos, fue un lindo tiempo, se hacían fiestas en base a el programa se conoció mucha gente y yo creo que a muchos de mi generación no trae muy lindos recuerdos al igual que todo lo antes mencionado.

Quizás no soy periodista ni manejo mucho la redacción, no planeo ganar un nobel, pueden haber faltas de ortografía, pero lo que no falta es cariño, solo quiero descargar mis recuerdos, acumulados de muchos años y compartirlos con quién quiera leerlos y se acuerde que a la distancia habemos muchos ovallinos que por distintas razones nos alejamos de nuestra ciudad pero vivimos muchos momentos que nunca olvidaremos, así como quizás nunca volvamos y esos recuerdos nos ayuden a no olvidar nuestro pasado.

Freddy Herrera Vallejos
Ovallino de corazón
Santiago, 2006

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Comentarios

También soy de Ovalle, y especificamente de la Población Limarí, pero vivo en La Serena desde algún tiempo. Me encantó leer y recordar exactamente los mismos pasajes de mi vida en el relato del amigo Herrera Vallejos, al verlo creo que perfectamente lo reconocería ya que todos los ovallinos nos conocemos y nos reconocemos de algún modo. Felicitaciones al amigo que escribió ese mensaje de recuerdos tan calcados, que parecieran la historia de mi vida.

freddy

sensacional lo que escribiste me trae recuerdos increibles de mi cuidad yo estudie en el colegio san viator vivi en la pobl limari a la vuelta de la carniceria la solitaria del guaton yo me radique en san felipe soy ing. agronomo voy a estar en los andes cuando juegue ovallito que tambien jugue toda mi niñez e incluso en coquimbo luego que ovalle bajo a tercera el primer año .

gracias por recordar aquelos tiempos.

Te felicito por esa tremenda memoria amigo, al leer tu nota me llené de nostalgia revivir aquellos grandes momentos de juventud, en los cuales se participo de una u otra forma. Que grande es la sabiduria del hombre cuando llega a una etapa de madurez y recuerda los momentos de juventud con tanta pasion y con corazon como lo has redactado.- Quizas cuando se vive sumergido en el mundo del trabajo no nos damos cuenta de las cosas maravillosas de la vida ni del paso del tiempo que se transforma en los recuerdos de tu gente, tus amigos, tu familia y de todos aquellos que te han rodeado por tanto tiempo; tiempo que no volvera, solo se podra recordar como si fuera ayer, no significa que eres un viejo. todo lo contrario estas en la madurez .-
Eran bellos tiempos de juventud
eran tiempos sanos, no mas alla de un buen carrete con un copete(despues de una vaquita), buena musica desde un vehiculo y unos cigarritos y si era junto a la polola…(si le daban permiso)GENIAL, sino igual junto a los amigos carreteros.
QUE BUENOS TIEMPOS .-

FELICIDADES

Freddy te pasaste creo que con tus recuerdos me hiciste revivir mi niñes en nuestra hermosa ciudad de la cual sali a los 17 años y ya ban cerca de treinta años, pero como todo buen ovallino la llevo en el corazon y cada ves que puedo me doy una buelta a ver ami padre y hermanos espero que aca en santiago o en cualquier parte de chile lea esta pagina y nos conectemos los ovallinos.
Mi correo es alopeza02@hotmail.com

Hola, leí tu relato, realmente la nostalgia te hizo plasmar esos hermosos recuerdos, vividos en la esencia pura de tu cultura, todo eso que nos identifica a cada uno de los ovallinos
,claro me refiero a todos nosotros que alcanzamos a vivir o disfrutar lo que era «La Challa», que idea más genial, no tenía nada de tonto…era algo tan original de Ovalle, que pena que se rompió esa tradición…para mi era el equivalente al elogio a la belleza, pero más a la atracción física…Challa!
Que lindo también, como te recuerdas de tus vecinos, negocios, Etc., y de su destacada gente…El Coscacho Morales, ese si que era un vocalista, estaba en todas…su voz no se puede olvidar, desde el trébol de la plaza de arma, se escuchaba retumbante a las poblaciones más apartadas… y después se transformó en el «Cartero del Amor», sí que me recuerdo era un moreno muy simpático!
Siempre me recuerdo cuando probaban la amplificación, que demoraba unos cuantos minutos…probando..tock..tock..tock!
probando! jajajajajaajajaj! tan típico de esos tiempos…
Buenoo yo dejé Ovalle, como el ano 82, para estudiar y luego trabajar en Stgo.,ahora resido en Alemania desde hace 11 anos, la última vez que fuí a Ovalle fue el 2003, dejar nuestra idiosincracia, es la más fuerte prueba que se debe enfrentar, cuando se decide vivir en otra cultura, o fuera de tu ciudad natal, como es tu caso, te falta, pero no tanto como a mí, que lindo haberme encontrado con tus memorias, esa identificación…es la que a veces me falta…pero está muy dentro de mi, y no me olvido de donde provengo… y como plasme en mi escrito en el libro de la embajada chilena en Frankfurt…»soy Ovallina, crecí comiendo ensaladas de tomate y cebollas y pepinos,queso de cabra, las uvas, el charqui, el pescado, los guisos de luche y cochayuyos, los mariscos y todas esa frutitas típicas, que llegaban a la feria, de cada pueblito o riconcito de mi Ovalle querido, tu himno que bien te lo escribieron, y a ti Ovallino, que lo llevas en tu corazón, te felicito por tu memorias y para los que lleguen a este escrito, por favor agreguen unos que otros recuerdos, hacen alegrar el alma…Lo mejor a mi gente genuina, que Dios
los Bendiga a todos,
Una ovallina sin mi hermosa geografía

saves me gusto mucho esos recuerdo yo tambien soy de ovalle cuando estaba leyendo tus recuerdo me hiso acordar mi niñes alla olle saves que mi marido tambien se llama jose contuliano pero no es el futbol ojela que pueda recivir tu respuesta porque nosotros nos sentimos solo y hasi recordomos mas cosas sobre ovalle yo en este momento vivo en iquique si tu supieras cuanto hecho de menos mi ciudad ojala me respondas mi correo.
cha que estes bien

Complaciendo al auditor. El programa de la radio Javiera Carrera. Me acuerdo que la radio estaba en la calle Santiago y nosotros vivíamos en la misma calle, a unas dos cuadras. Llevábamos las cartas con nuestras peticiones y corríamos a nuestra casa para alcanzar a escucharlas… como si quien las recibiera corriera también a colocarlas, jaja.

La panadería La Italiana, que en esos tiempos sí era pequeña. La escuela Parroquial en pleno Vicuña Mackenna. Bueno, la famosa challa era imperdible cada verano.

El Cendyr que nos acogía en esos calurosos días de vacaciones de verano, donde no había mucho más que hacer, sólo dedicar tiempo a jugar basquetbol, fútbol o ping pong, con el carnet del Cendyr, que era el pasaporte para acceder a las pelotas.

Y, por último, cómo no recordar a la biblioteca municipal de calle Independencia. Terribles tardes buscando material para las tareas y los trabajos del colegio.

Gracias Ovalle por todo lo lindo que nos dejaste en nuestros recuerdos.

bueno lamentablemente la radio Javiera Carrera ya no existe, y la panadería la Italiana
también ya no existe hoy en el lugar hay un supermercado unimar
El cendyr continua funcionando con la única picina que hay en Ovalle que para el verano se hace chica.
y bueno la biblioteca ahora funciona en lo que fue la estación ferroviaria esta la biblioteca y el museo de la ciudad.
Es cuanto te puedo informar a ti y a todos los Ovallinos por el mundo, espero que le haya gustado se despide un Ovallino de corazón

ta bueno el recuerdo…harto lugar que ya no existe, excepto en la memoria. Bien ahí.

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