A cuidar el bosque

Basta una chispa, una fogata mal apagada, un cigarrillo encendido que caiga en el pasto seco y el fuego se inicia tímidamente primero y luego el viento se encarga de aportar su cuota de maldad haciéndolo crecer hasta lo insospechado o lo incontenible.

Susurro de los molinos de viento LIX - Mi hermano mayor

Créeme Norma que cuando niño era arriesgado pero no tan valiente. A veces decidía jugarme el pellejo en cosas sencillas de la infancia, como meterme a un huerto ajeno saltando una muralla para sacar furtivamente alguna fruta y sentir la emoción de la acción que no debía cometer, generalmente eran peras o los pomelos que amarilleaban en una plantación del fundo de La Higuera, tengo la idea que esa propiedad tenía cuidadores permanentes. Las matas de pomelo daban prácticamente al estero, si llegábamos a pasar por ahí -de cuando en cuando- aprovechábamos la oportunidad para realizar la picardía, en ese instante secretábamos la adrenalina de lo no permitido, el cítrico, que yo sepa, no había en otros sitios.

Reencuentro en El Palomar

En una oportunidad, hace muchos años atrás, Floridor me lo dijo: usted es como las palomas que vuelven al palomar… efectivamente había regresado para asistir a una ceremonia de graduación del CAE y me encontré con él en las escalinatas del edificio de la colina.

Páginas

Suscribirse a Front page feed

Algo sobre Ovallito.cl

Ovallito.cl es un proyecto personal de un ovallino criado en la calle Independencia. Estamos en Internet desde el año 2003, lo que nos convierte en la web ovallina más antigua aún activa.

Columnas destacadas

A mi Río Limarí
La Profesora y Pinochet
Susurro de los molinos de viento LVIII - El mundo de los volantines
Nuestra identidad mestiza
Ganado Caprino o Las Cabras de Ovalle
Oro en el Tiro al Blanco
Queso de Cabra: Producto Típico de Ovalle
Los Fantasmas del Puente Viejo
Susurro de los Molinos de Viento LXI - Los Billaristas