Nostalgia

Todo lo que tenga que ver con recuerdos de Ovalle.

Historia de un Ovallito

Hay ovallitos por todas partes, en Costa Azul, en Costa Amarilla, en Nueva York, en Los Peñones, en Bubaneshwar, en Mamallapuram, en Pedregal, y en muchas otras partes. El relato siguiente nos lo envía un ovallito que, dependiendo de la hora y el día, puede estar en cualquier lugar del mundo, un incansable viajero que se dedica a capturar imágenes en un Crucero:

Margarito fue el primero que vi, cuando llegué a trabajar a la enorme cocina del barco. Hombre de raza negra, cincuentenario, robusto, pero de baja estatura, intimidante al grado de jamás mencionarle que el tamaño de sus manos me recordaban a un gran gorila.

Margarito no hablaba con nadie, era un tipo raro, pero no incomodaba, solía comer parsimoniosamente sus plátanos fritos a la hora del descanso.

Susurro de los molinos de viento II - El Huaso Mena

El Huaso Mena -decía mi viejo- era valiente pero también bribón. Un zapatero remendón que disimulaba hábilmente las fechorías. Fue asaltante de caminos. Montaba un caballo negro que le ayudaba a camuflarse en la oscuridad de la noche. Del mismo color era su ropa, el sombrero y el poncho”.

Susurro de los molinos de viento I - El Nata y la Sin Destino

Susurro de los molinos de viento I - El Nata y la Sin Destino

Fue la tortilla de rescoldo, Norma. La tortilla que doña Lastenia sumergió en la ceniza y cubrió con las brasas al rojo vivo para que se cociera. Nunca he vuelto a comer un pan tan bueno como el de la vieja de la cabeza blanca. Me lo hacía cuando yo era niño, demasiado pequeño todavía. Entonces acudía a su casa, una media agua construida de adobes y techo de zinc, la longeva me contaba esos cuentos fantásticos de demonios y apariciones increíbles que muchas veces no alcanzaban a colmar mi imaginación. La tetera hirviendo en el brasero, tomábamos yerba mate y comíamos pan. La boca desdentada no dejaba de hablar, de relatar aquellos pasajes que jamás han podido borrarse en el tiempo. Las palabras se escapaban de la boca vacía de doña Lastenia porque yo la conocí sin dientes, igual que su hijo a quien todos apodan El Nata.

Los veranos en el río

Salíamos del colegio a principio de diciembre. Eran 3 meses de vacaciones en las cuales nuestros días pasaban jugando en la calle en la poblacion Fray Jorge, durante toda la mañana con los amigos, y en la tarde nos íbamos a bañar al río, nuestro balnearío. Nos poníamos traje de baño, un short, polera, tomabamos una toalla y nos íbamos camino al río, con primos y amigos.

Los niños de ahora no somos como los de antes... gracias a Dios!!!

Algún pendejo sin respeto dejó este largo comentario en el artículo titulado Los niños de antes no éramos como los de ahora, escrito por nuestra colaboradora lore-lore. Como igual algo tiene de rescatable, decidimos eliminarlo de los comentarios y darle la categoría de artículo, para que tenga más visibilidad en este atiborrado sitio (aunque no es tan difícil llegar al artículo en cuestión considerando que lleva casi 2 años en la portada).

Los niños de antes no éramos como los de ahora

Los niños de los 80:

  • Teníamos que reposar dos horas después de almorzar para no acalambrarnos en el agua.
  • Viajábamos en autos sin cinturones ni airbag, hacíamos viajes de 10 a 12 hrs en un fiat 600 y no sufríamos del síndrome de la clase turista.
  • No teníamos, puertas o frascos con tapa de seguridad para niños.

Payas del Desterrado

Ay!…que me duele el destierro,
Ovalle de mis amores,
¡Ay!…con guitarras y queso
Se curan los corazones…

Los corazones lejanos
Mi vida…te están llorando,
Mientras los cuerpos bailan
Con un cabrito soñando.

Con un cabrito ¡Ay sí!
De Punitaqui o sus mantos,
¡Puchas que es doloroso!
Esto de andar lejanos.

Lejanos de tus pimientos,
De tus tiuques y damascos…

AMADO VERANO

Los colores que aparecen entre las nubes son muy bellos, en estos momentos, pese a ser un día helado… de invierno, el solo hecho de ver el alegre celeste del cielo… te dice: vamos vístete y sal a caminar…

Ovallinos Repartidos en Chile

UUUUUUUUUUUYYYYYYYY Debemos haber muchos ovallinos repartidos en chile, yo patiperreando (nada que ver con el reggaeton) estoy ahora dando botes aka en iquiquey hace una semana estaba en la serena, bueno vamos al punto, me gustaria que ovallinos de chile dejaran sus comentarios, cosas que hechan de menos de ovalle, personas que extrañana o cualquier cosa que quieran contar del lugar en que se enc

El Chamán de Huamalata

Con su sombrero alón de paño gris y su encanecido bigote de mefistofélicos extremos, don José contemplaba el prístino galope de los días, arrellanado en su sillón infatuado de herméticos avatares…miraba hacia la polvorienta calle Prat, aquella que diariamente recorrían los seis neumáticos de “la

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Algo sobre Ovallito.cl

Ovallito.cl es un proyecto personal de un ovallino criado en la calle Independencia. Estamos en Internet desde el año 2003, lo que nos convierte en la web ovallina más antigua aún activa.

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